5 italianos detenidos por ingresar cocaína en motos de agua a Arica

  • Trabajo en conjunto entre Aduanas, Fiscalía de Arica, el O.S.7 de Carabineros y la policía italiana permitió descubrir a la organización criminal internacional, quienes adquirían droga en Perú para trasladarla hasta Italia.
  • Los integrantes de la banda, oriundos de Roma, trasladaban motos tipo Jet Sky hasta Tacna para cargarlas con droga, pasarlas a Chile y desde nuestro país enviarlas a Europa a través de una empresa de carga.
  • Se investiga además si esta organización habría realizado otros embarques de droga hacia el viejo continente utilizando el mismo sistema.

Una camioneta con patente chilena, conducida por extranjeros y cargada con dos motos de agua entrando a nuestro país por el paso fronterizo Chacalluta desde Perú, despertó las alertas de los fiscalizadores de Aduanas. Luego de examinarlas con el camión escáner y de abrir la estructura de los vehículos acuáticos con diversas herramientas, se descubrió que dentro de ellas se transportaba una importante cantidad de una sustancia blanca-cristalina que correspondía a clorhidrato de cocaína, dándose aviso a la Fiscalía Local de Arica.

Una vez detectada la mercancía ilícita, el Fiscal antidrogas Patricio Espinoza derivó la indagatoria al O.S.7 de Carabineros. Tras comprobar con análisis científicos que efectivamente se trataba de clorhidrato de cocaína lo que transportaban los italianos en las motos de agua, se procedió a su detención en el paso fronterizo ariqueño.

En total las dos motos de agua incautadas con droga en Chacalluta contenían dentro de su estructura  103 kilos de clorhidrato de cocaína, droga avaluada en más de 4 mil 500 millones de pesos. A los cinco italianos detenidos se les incautaron además 2.160 euros, 710 soles peruanos, 15 teléfonos celulares, cuatro motos de agua (dos de ella en una bodega en Arica, las cuales no alcanzaron a llevar a Perú para cargarlas con droga) y dos camionetas con patente chilena.

Asimismo, en Santiago se detuvo al ciudadano chileno Alejandro Chamorro Martínez, quien de acuerdo a los diligencias, era el enlace de la organización en nuestro país y quien se encargaba de la logística proporcionando a los extranjeros medios como teléfonos celulares, entre otros.