CONAF difunde normativa de quemas con las dirigentes de Red de Mujeres Rurales

  • Diálogo recogió aportes y entregó material de difusión para que la organización distribuya en los valles de Lluta, Azapa y Chaca, en prevención de incendios forestales que también ocurren en la nortina región.

A objeto de llegar a un mayor número de destinatarios, CONAF difundió la importancia y los objetivos de los avisos de quema a dirigentes de la Red de Mujeres Rurales.  La charla incluyó detalles de los trámites a realizar, tanto para inscribir los predios –acción que se realiza por una única vez- como para dar luego los avisos al momento de planificar quemas de residuos vegetacionales originados por la actividad agropecuaria.

Sólo vegetación

En este sentido, la ocasión permitió subrayar que la expresión residuos vegetacionales  a que hace referencia la normativa (DS 276), es justamente eso: restos de vegetación como hojas, troncos, ramas, restos de cultivos, los que se diferencian de otros residuos agrícolas como desechos de mallas, mangueras de riego tecnificado, envases u otros restos de insumos utilizados en el rubro.

El diálogo con las dirigentes permitió recoger sus aportes y entregar material de difusión con las recomendaciones de una quema controlada, para su distribución en los diversos sectores de los valles de Azapa, Lluta y Chaca, donde la Red desarrolla sus actividades.

Horarios

El actual calendario de quemas que estará vigente hasta octubre de 2018, determina que las quemas pueden realizarse entre 8 y 12 horas, salvo domingos y festivos, siempre y cuando la dirección regional de CONAF no determine otra cosa, lo que puede darse en especial por las condiciones del tiempo.    En este sentido, María Elena Castillo, presidenta de la Red de Mujeres Rurales, comentó que antiguamente las quemas en Azapa se realizaban desde muy temprano, entre 5 y 8 de la mañana,  lo que se registró para evaluar en su momento.

Natalia Urrutia, profesional de la unidad de Prevención de Incendios de CONAF regional, indicó que “si bien el tema se puede revisar al renovar el calendario a fines de año, en cualquier caso hay que cumplir con la normativa, porque un incendio de residuos vegetacionales debido a una quema irregular o descontrolada,  pone en riesgo la vida humana e implica también pérdida de diversas especies de flora y fauna y además daña los suelos que son la base precisamente de la producción agrícola”.

Mayor conciencia

Otra de las inquietudes del grupo de dirigentes fue la falta de conciencia de los propios productores, al no separar su basura domiciliaria de otros restos propios del valle.  “Hasta los tomates que se pierden se echan al río, y ahora con la nueva temporada se viene el problema de las mallas”, indicó María Elena Castillo.  “Se necesita la responsabilidad de las propias personas, y ojala sumar otras instancias a esta gestión y educación”, agregó.    Al respecto CONAF recordó  que existe la Mesa de Prevención de Incendios Forestales, y estos temas se abordan y plantean con los servicios que allí participan para coordinar o derivar las acciones que corresponda.