Familias de la comuna de Camarones se convirtieron en guardianes del picaflor de Arica

  • Niñas y niños de las localidades de Cuya, Camarones, Caleta Camarones y Taltape conocieron y aprendieron junto a sus padres de una de las aves más pequeñas del mundo.

Con emoción y alegría reaccionó un grupo de familias de la comuna de Camarones tras conocer que en su localidad se encuentra una de las mayores áreas de conservación del picaflor de Arica. Claro que rápidamente los sentimientos pasaron de la felicidad a la preocupación ya que de acuerdo al último estudio de la ONG AvesChile (Asociación de Ornitólogos de Chile), sólo quedan 316 picaflores por lo que la especie se encuentra en estado crítico de conservación.

Tras la noticia no dudaron en comprometerse a ser guardianes de una de las aves más pequeñas del mundo; por lo que rápidamente aprendieron características importantes de su hábitat, las especies vegetales que utilizan para alimentarse, anidar y realizar el cortejo y en cómo pueden contribuir con sus familias a mejorar las prácticas agrícolas y ganaderas del sector para brindar mejores condiciones  de subsistencia al picaflor de Arica.

Libreta en mano, bloqueador y binoculares recorrieron el Affasal de Taltape observando la flora y fauna del lugar y aprendiendo in situ del picaflor de Arica, sus diferencia con el de Cora y el del Norte (que son los que se observan en Arica) y de las principales amenazas que enfrenta por lo que ha debido cambiar su distribución hacia otro valle dadas las presiones intensas hacia la población de la especie.

El Eulidia yarrellii (nombre científico con el que se conoce al picaflor de Arica) disminuyó considerablemente su población en la comuna de Arica por lo que en estos momentos el mayor número de puntos de registros de la especie se encuentra en Camarones, lo que ha desencadenado en un notable cambio de paisaje provocando una fuerte presión sobre su hábitat por lo que urgen acciones de conservación efectivas que apunten a reducir el riesgo de extinción al que hoy se enfrentan.

Julia Fuentes, propietaria del Affasal de Taltape lugar donde se realizó la actividad, explicó que “en lo personal yo tengo una conexión mágica con el picaflor porque siento que es una manera de comunicarnos espiritualmente con quienes ya no están; entonces saber que quedan poco más de 300 y que se encuentran acá es motivo de alegría, emoción y por sobre todo responsabilidad con ellos y su hábitat”.

Proyecto

 El proyecto para la Conservación de Especies Amenazadas que busca conservar las poblaciones de cuatro especies como son el huemul, el zorro de Darwin y el queule en la región del Biobío y el picaflor de Arica y Parinacota en nuestra región; es una iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente a través de la implementación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y el financiamiento compartido entre el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).

Entre sus líneas de trabajo destacan temáticas de educación y sensibilización para el desarrollo de nuevas capacidades a los actores involucrados; incorporar el criterio de conservación en la generación de políticas públicas y marcos regulatorios e implementar buenas prácticas en sectores productivos incorporando aspectos silvo agropecuarios, de conservación y turismo de biodiversidad.