Mall Plaza Arica: El gigante chileno que inquieta a Tacna

  • Cámara de Comercio de la ciudad vecina peruana, teme que la baja de ariqueños llegue a un 30 por ciento, por las compras a crédito, entretención y novedades que ofrece el nuevo centro comercial.

Algo desiertas se ven en días hábiles las avenidas Bolognesi y San Martín en la ciudad fronteriza de Tacna. Ha empezado -dicen los comerciantes peruanos- a sentirse el “Efecto Mall Plaza Arica”.

Sí, ese mismo que rechazaron con fuerza y protestas en Tacna en julio y agosto del año pasado, cuando supieron que este grupo económico nacional quería instalarse en esa ciudad también.

La razón de ese rechazo: el origen chileno de los capitales y la prohibición constitucional de que inversiones extranjeras puedan instalarse en una franja de 50 kilómetros contados desde la frontera peruana.

No lo aceptaron, pese a que Mall Plaza prometía lo mismo que en Arica y atrapar aún más la masa ariqueña que cruza la frontera para gozar de otro clima, del comercio, los servicios médicos, hoteles y gastronomía.

Así fracasó la posibilidad de que llegaran tiendas ancla, patio de comidas, supermercados y algunas marcas reconocidas en los distintos locales. Marchas, declaratorias de prensa y lobby de los grupos opositores ante el Gobierno peruano, evitaron la firma de un decreto de excepción que flexibilizaría la norma constitucional.

Baja de un 30%

Hoy la preocupación invade a la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Tacna sobre la inversión de 70 millones de dólares en Mall Plaza Arica y que promete en pleno funcionamiento la generación de 1.500 empleos.

La presidenta del gremio peruano, Corinne Flores advierte que el flujo de ariqueños podría disminuir un 30 por ciento los próximos tres meses.

Los comerciantes de la Ciudad Heroica siguieron con mucha atención esa espera impaciente de más de 500 ariqueños que  se apostaron afuera del centro comercial el 12 de abril, para entrar y disfrutar de la exigua primera etapa: las tiendas Falabella y Ripley más un patio de comidas con el pollo a la Kentucky y carritos de las calles de Arica.

“El efecto ya lo sentimos la primera semana de la apertura del mall desde el 12 de abril. Ese primer fin de semana, según la Dirección General de Migraciones, unos 1.400 chilenos dejaron de viajar a Tacna. Esos son ariqueños que no vinieron porque el Mall los atrapó”, reconoce la dirigenta.

Si bien Corinne Flores admite que esta es la temporada baja de visitantes chilenos, “ya sentimos el primer golpe y eso nos debe llevar a reflexionar sobre la estrategia para volver a recuperar al público de Arica. No podemos quedarnos esperando como algunos dicen, porque Mall Plaza tiene lo que no tenemos para ofrecer a la gente de Arica”.

Al comercio tacneño no sólo le preocupa la baja de chilenos, sino también que el volumen de gasto disminuya. “El mall ofrece la posibilidad de compra con tarjetas de crédito y eso atrae a los chilenos. Entonces ya no gastarán mucho en ropa porque las tiendas allá les ofrecerán ofertas y crédito. Quizás debemos perseverar en lo que nos hace diferentes y más competitivos como los servicios médicos, la gastronomía, los hoteles y la atención que damos y que es muy bien valorada por los chilenos”, dice la representante gremial.

Advierte que no hay que descartar la construcción de uno o más malls en Tacna. Y para eso –plantea- hay que apoyar la reforma constitucional del artículo 71, que dice textualmente que “dentro de cincuenta kilómetros de las fronteras, los extranjeros no pueden adquirir ni poseer por título alguno, minas, tierras, bosques, aguas, combustibles ni fuentes de energía, directa ni indirectamente, individualmente ni en sociedad, bajo pena de perder, en beneficio del Estado, el derecho así adquirido”.

La Carta Fundamental sólo ofrece una excepción: que por necesidad pública a través de un decreto supremo, el Consejo de Ministros conforme a ley pueda levantarla para proyectos específicos.

Mall Plaza lo intentó y estuvo a punto de lograrlo en agosto del año pasado. Inusitadamente el Ministerio de la Producción (Produce) retiró el decreto supremo que sometería a consulta de la comunidad, luego  que los mercadillos se organizaron, protestaron y lograron que se retirara el decreto que ya estaba listo. La informalidad del comercio tacneño pudo más que la intención gubernamental y la modernidad que reclamó la ciudadanía que se organizó y también marchó para tener un mall.

Corinne Flores admite la dependencia del comercio tacneño con Chile.  “Vivimos de los chilenos y no aceptamos que vengan a invertir. Eso es un contrasentido. Debemos integrarnos con Arica y vender juntas a estas ciudades. No podemos vivir de rencillas del pasado ni de nacionalismos exacerbados. Hoy estamos viviendo las consecuencias de negarle a Mall Plaza su instalación”, sostiene.

La preocupación del comercio tacneño va más allá. También asoma la inquietud de que quienes viven en esa ciudad sean atraídos también por el mall, buscando entretención y las tiendas Falabella y Ripley que están en Arequipa, es decir, a 6 horas por tierra desde Tacna. Arica sólo está a una hora y en la costa que no tienen.

Y como último factor en contra suma las esperas en la frontera. En verano algunos días se extendieron hasta por 4 horas en el Complejo Fronterizo Santa Rosa de Perú y hasta tres horas en el retorno en el Complejo Fronterizo Chacalluta. Según dice la gremialista, la modalidad integrada que se implementó en agosto del año pasado, lejos de disminuir los tiempos de atención, los aumentó al punto de ser hoy un factor que pesa en la decisión de los ariqueños a la hora de evaluar si conviene ir a Tacna por el día.

Ferias niegan efecto

Las tradicionales ferias donde los chilenos compran vestuario, licores, cigarrillos y electrodomésticos como “Caplina”, “28 de Julio”, “Lima”, y “Mercadillo Bolognesi”, aún confían en que el efecto no será permanente. Así lo plantea el presidente de la Asociación de Junta de Usuarios de la Zona Comercial de la Zona Franca de Tacna (AJU Zotac), Luis Chino.

“No hay que temerle al mall de Arica. Si aquí podemos competir por precios hasta llegar al mínimo de las utilidades, no así las tiendas de ese centro comercial. Eso es lo que nos diferencia de ellos. Si tenemos que bajar los precios al costo, lo podemos hacer”, indica.

El dirigente también opositor a la instalación de centros comerciales con capitales extranjeros, dice que “tenemos un proyecto presentado a la Zona Franca de Tacna, donde en un paño de 37 hectáreas podemos construirlo al costado de este recinto. Estaremos más cerca de loa frontera chilena con hoteles, casinos, y tiendas, al punto que nadie querrá salir de allí. Esperemos que ese proyecto prospere. Pero no podemos burlar la Constitución, permitiendo que inversiones chilenas se instalen en nuestra frontera”, afirmó.

Efecto transitorio

Para el presidente de la Cámara de Comercio, Industrias, Servicios y Turismo  de Arica, Aldo González , el llamado “Efecto Mall Plaza” será transitorio para Tacna.

“Es entendible la preocupación en Tacna, pero nadie cree que los ariqueños van a dejar de ir. Esto será transitorio hasta que se regule y se apliquen estrategias competitivas para atrapar al público. Serán los precios o alianzas entre distintos rubros, pero habrá algún elemento que equilibrará la balanza”, indica el dirigente.

González destaca que la vecina ciudad aún sigue siendo competitiva con la oferta de servicios médicos, gastronomía, y el tipo de atención que los vendedores o garzones dan a los chilenos.

Y sobre los efectos del mall en el comercio del centro de Arica, donde funcionan tres de las galerías socias de la Cámara, González sostiene que “no podemos ver a Mall Plaza como una amenaza. Hay que reinventarse, mejorar los horarios y plantear ofertas competitivas para que esto funcione de otra manera y el centro sea una alternativa siempre. Tenemos que agradecer que estamos avanzando y no ver como amenaza al mall, sino como una ventaja para el turismo y la reactivación  de un sector que estaba completamente abandonado”.