Voluntarios por el Océano iniciaron en Arica limpieza de playas que recorrerá todo el litoral hasta Chiloé

Iniciativa busca generar consciencia y educación sobre la contaminación por plástico en el océano. El recorrido incluye Bahía Inglesa, La Serena, Puertecillo y Curanipe, entre otros lugares.

Hasta el próximo 24 de febrero se extenderá el programa “Voluntarios por el Océano” de Corona x Parley; iniciativa que cuenta con el patrocinio del Ministerio del Medio Ambiente y que implementa un plan de limpieza de playas a lo largo de Chile desde nuestra ciudad a la isla de Chiloé. Se trata de un trabajo voluntario para generar conciencia sobre la contaminación de plásticos en los océanos y que involucra a las comunidades locales para su realización. La idea, dicen sus organizadores, es ser parte de la solución para eliminar las más de 25 mil toneladas de plástico que cada año son arrojadas al océano.

El programa en Chile comenzó en Arica en el Humedal de la desembocadura del Río Lluta, lugar donde los voluntarios recibieron una charla informativa sobre la limpieza efectiva del océano, dos horas de acción y un momento de relajo para compartir todo lo aprendido. Gran parte de lo recolectado en las jornadas de limpieza será reciclado y se le dará un uso superior.

Durante la primera jornada de limpieza el seremi del Medio Ambiente Cristian Cruces, junto con agradecer a los voluntarios no sólo su tiempo para el trabajo sino su compromiso ambiental con el planeta y las nuevas generaciones; les explicó que la acción de limpiar las playas se enmarca además en los esfuerzos que ha realizado el Gobierno para triplicar las áreas protegidas marinas y establecer una ley que prohíba las bolsas plásticas en las ciudades costeras para proteger uno de los espacios naturales más importantes para el país en términos de biodiversidad, producción de alimentos y turismo: el océanos, sus playas y ciudades costeras.

“En Chile hoy se usan cerca de 3.400 millones de bolsas plásticas al año, es decir, 200 bolsas por persona. Bolsas que usamos entre 15 y 30 minutos pero que pueden tardar 400 años en degradarse y gran parte de ellas, sobre todo las más chicas, terminan en el paisaje, en cuerpos de agua, en las playas y finalmente en el mar”

El seremi agregó que ”el legado de preservación oceánica que estamos construyendo en el país, por lo tanto, requiere del compromiso de todos, de los esfuerzos de cada ciudadano por disminuir la cantidad de desechos que llegan al mar y de fomentar el reciclaje domiciliario; de ahí la importancia del compromiso de ustedes y acciones como las que hoy estamos realizando”, concluyó.