prensa 11/08/2020

on el apoyo del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y la Fundación Superación de la Pobreza (Servicio País), agricultores del valle de Azapa han comenzado una transformación de sus sistemas productivos hacia una agricultura más natural, sostenible e inocua mediante la incorporación de lombrices para el desarrollo de vermicompost y producción de humus.  

Esta iniciativa nace por la necesidad de los agricultores de contar con alternativas de insumos y manejos para la producción hortícola más económicos y amigables con el medio ambiente.  

Es así como Silvana Marcas, productora del Km. 45 del valle de Azapa e integrante del Grupo de Transferencia Tecnológica (GTT) de Surire finalizado el año 2018, señala que el trabajo que viene desarrollando con el apoyo de INIA y Servicio País para la producción de humus, le ha permitido obtener dos tipos de abono, primeramente, uno líquido que se obtiene de la lixiviación del cajón de producción de lombrices y el otro que es el abono sólido o humus que se obtiene luego de un mayor tiempo de proceso. “He comprobado sus efectos en mis cultivos ya que he realizado pruebas en terreno donde he visto reflejada las ventajas de usar un producto más amigable con el medio ambiente disminuyendo el consumo de agroquímicos”.  

El apoyo del programa de Servicio País ha permitido la elaboración de una propuesta de producción de mayor escala, la cual es liderada por Fernando Calfucura, agrónomo que está trabajando con productores de Surire en la iniciativa de producción de humus hace más de seis meses.  

Por otro lado, el SEREMI de Agricultura de Arica; Jorge Heiden indica que uno de los objetivos de la transferencia tecnológica en la región es promover entre los agricultores la eficiencia en el uso de recursos, siendo el manejo de residuos un punto muy importante si lo asociamos a mejorar la fertilidad de los suelos.  

Finalmente, Marjorie Allende, agrónoma extensionista de INIA Ururi, precisa que “considerando que los suelos de nuestra región son pobres en materia orgánica, lo óptimo es pensar que cada residuo vegetal no debe ser desechado ni menos quemado, sino más bien incorporado al suelo, ya sea mediante compostaje o mejor aún, mediante el desarrollo vermicompost para la producción de humus. “El uso de este producto presenta innumerables ventajas como abono orgánico que más allá de mejorar el crecimiento vegetal mediante el aporte de nutrientes, además mejora propiedades naturales del suelo como aireación y aumento de la vida microbiana, concluye.  

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