Fabricieros, mayordomos, cultores tradicionales y especialistas de Chile y Perú participarán este sábado 24 de octubre en el 6.º Seminario Templos Andinos, una jornada dedicada a compartir conocimientos sobre conservación patrimonial, tradiciones comunitarias y paisajes culturales. El encuentro, organizado por Fundación Altiplano y el Comité Mayor de la Ruta de las Misiones, será gratuito y abierto a la comunidad, previa inscripción.
En las localidades andinas de Arica y Parinacota, los templos históricos representan mucho más que construcciones religiosas. Sus muros, campanarios, imágenes y espacios ceremoniales conservan siglos de memoria colectiva, expresiones de espiritualidad y formas de organización comunitaria que continúan transmitiéndose entre generaciones.
Detrás de cada iglesia existe también una historia de compromiso humano. Familias, fabricieros, mayordomos y cultores tradicionales han asumido durante décadas la responsabilidad de cuidar estos espacios, mantener sus celebraciones y preservar conocimientos que forman parte de la identidad cultural de los pueblos andinos.
Con el propósito de fortalecer ese trabajo, este sábado 24 de octubre se desarrollará en Arica la sexta versión del Seminario Templos Andinos, una iniciativa que reunirá a representantes comunitarios, artesanos y especialistas de Chile y Perú para intercambiar experiencias sobre la protección y continuidad del patrimonio cultural.
La actividad es organizada por Fundación Altiplano y el Comité Mayor de la Ruta de las Misiones, instituciones que impulsan un trabajo colaborativo con las comunidades de Arica y Parinacota para conservar sus templos históricos y fortalecer las prácticas culturales asociadas a ellos.
El encuentro tendrá especial relevancia por su enfoque territorial y comunitario. La conservación patrimonial no será abordada únicamente desde la restauración de edificios, sino también desde los conocimientos, oficios, tradiciones y responsabilidades que permiten mantener vivos estos espacios.
En esta oportunidad, el seminario incorporará experiencias desarrolladas en otros territorios andinos y reflexiones sobre los Paisajes Culturales reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Este enfoque permitirá examinar cómo los bienes patrimoniales se relacionan con el entorno natural, las actividades tradicionales y las comunidades que históricamente han dado significado a determinados territorios.
Entre los invitados internacionales estará Jang Araujo, artesano proveniente de Ayacucho, Perú, especializado en hojalatería tradicional. Su participación permitirá conocer técnicas y saberes vinculados con un oficio que forma parte de las expresiones materiales del patrimonio cultural andino.
También participará Liliam Aubert, restauradora de arte sagrado andino procedente de Cusco, quien compartirá experiencias relacionadas con la conservación de bienes religiosos y la importancia de preservar sus características históricas y culturales.
Desde la propia región estará presente Florencio Choque, fabriquero del templo de Pachama y reconocido cultor andino, cuya trayectoria representa el papel fundamental de las comunidades en la protección de sus iglesias y en la transmisión de conocimientos tradicionales.
La participación de estos invitados permitirá establecer un diálogo entre las técnicas especializadas de restauración y las experiencias de quienes mantienen una relación cotidiana con el patrimonio.
Uno de los aspectos centrales de la jornada será precisamente reconocer que la conservación de los templos andinos requiere tanto conocimientos técnicos como la participación activa de las comunidades que los utilizan, administran y consideran parte de su historia.
El programa contempla además un conversatorio con Ángel Guillén, arquitecto de Arequipa, especialista en patrimonio UNESCO y magíster en Desarrollo Sustentable, junto a Magdalena Pereira, doctora en Historia del Arte y fundadora de Fundación Altiplano.
Ambos abordarán la relación entre patrimonio, territorio y comunidad, destacando la necesidad de comprender los templos dentro de un paisaje cultural más amplio, donde las construcciones históricas conviven con prácticas religiosas, expresiones artísticas, conocimientos locales y formas tradicionales de organización.
Esta perspectiva resulta especialmente significativa para Arica y Parinacota, territorio donde numerosas comunidades mantienen vínculos históricos con espacios ceremoniales que forman parte de su vida colectiva.
En estos lugares, las celebraciones patronales, la música, los oficios y las responsabilidades asumidas por los mayordomos y fabricieros constituyen expresiones culturales que acompañan la existencia material de los templos.
Por ello, conservar una iglesia no significa solamente reparar sus muros o proteger sus imágenes. También implica reconocer el valor de las personas que mantienen sus puertas abiertas, organizan sus festividades y transmiten sus conocimientos a las nuevas generaciones.
La jornada incorporará además presentaciones artísticas destinadas a destacar la continuidad de las tradiciones musicales andinas.
El cierre musical contará con el Ensamble de Charangos Sarañani!, integrado por adolescentes que participan en los procesos formativos de la Escuela Sarañani! de Fundación Altiplano.
La agrupación, presentada por sus organizadores como el primer ensamble de charangos de Arica, representa una experiencia de formación artística que busca acercar a las nuevas generaciones a los instrumentos y expresiones musicales del territorio.
Posteriormente, el violinista ariqueño Jesús Fuentes acompañará musicalmente la proyección de la película Templos Andinos de Arica y Parinacota, en una presentación que integrará cine, música y memoria cultural.
La combinación de actividades académicas, testimonios comunitarios y expresiones artísticas busca fortalecer el reconocimiento del patrimonio como una realidad viva, cuya continuidad depende de la participación de distintas generaciones.
El Seminario Templos Andinos forma parte de un proceso de trabajo que Fundación Altiplano desarrolla desde el año 2000 junto a comunidades de Arica y Parinacota.
De acuerdo con los antecedentes proporcionados por la organización, durante este período se han ejecutado más de 180 proyectos relacionados con la conservación del patrimonio cultural y natural.
Estas iniciativas se desarrollan bajo un modelo denominado Conservación Sostenible en Comunidad, orientado a vincular el cuidado patrimonial con oportunidades de empleo, aprendizaje, fortalecimiento de capacidades locales y desarrollo territorial.
El enfoque reconoce que los procesos de restauración pueden generar beneficios que trascienden la recuperación física de un inmueble, especialmente cuando incorporan conocimientos tradicionales y participación comunitaria.
En una región caracterizada por su diversidad cultural y por la presencia histórica de pueblos originarios, la protección del patrimonio andino también plantea desafíos relacionados con la transmisión intergeneracional de saberes y la continuidad de las prácticas culturales.
La pérdida de oficios tradicionales, los efectos del paso del tiempo sobre las construcciones y las dificultades para mantener programas permanentes de conservación son factores que requieren respuestas sostenidas y colaboración entre comunidades, especialistas e instituciones.
En ese escenario, espacios como el Seminario Templos Andinos permiten compartir experiencias, identificar buenas prácticas y fortalecer vínculos entre personas que enfrentan desafíos similares en distintos territorios.
La sexta versión del encuentro se realizará este sábado 24 de octubre de 2026, desde las 17:00 horas, en la Escuela Sarañani!, ubicada en Diego de Almagro 1913, Población Maipú Oriente, Arica.
La participación será gratuita, previa inscripción, y estará abierta a integrantes de comunidades, estudiantes, investigadores, profesionales y personas interesadas en la historia, la arquitectura y las tradiciones culturales del norte de Chile.
El encuentro constituye una oportunidad para reconocer a quienes, muchas veces lejos de la atención pública, han sostenido durante generaciones el cuidado de los templos andinos. Su labor demuestra que el patrimonio no permanece vivo únicamente por la antigüedad de sus construcciones, sino por la memoria, los conocimientos y el compromiso de las comunidades que continúan otorgándoles significado. Preservar estos espacios es también proteger una parte fundamental de la historia compartida de los Andes y asegurar que las futuras generaciones puedan conocerla, comprenderla y mantenerla vigente.
