Sociedad civil insiste: PARCC no basta y exige verdadera gobernanza climática en Tarapacá

Las organizaciones de la sociedad civil que integran el Comité Regional de Cambio Climático de Tarapacá (CORECC), representadas por sindicatos y ONG’s, reiteraron públicamente su llamado a las autoridades regionales y nacionales, tras lo que califican como una respuesta inadecuada por parte del Gobierno Regional y la ausencia de pronunciamiento del Gobernador Regional, quien preside y es responsable de la conducción de este organismo.

En un nuevo comunicado, los dirigentes expresaron su profunda preocupación por la falta de avances en la operatividad del CORECC, advirtiendo que la simple aprobación y publicación del Plan de Acción Regional de Cambio Climático (PARCC), realizada el pasado 5 de julio en el Diario Oficial, no es suficiente para garantizar una gestión efectiva de la crisis climática en la región.

La polémica surgió luego de que, en la edición del jueves 4 de septiembre, un medio regional publicara declaraciones de autoridades señalando que “no hay ningún retraso” en la labor del CORECC y que el organismo habría cumplido su mandato con la aprobación del PARCC. Incluso, se mencionó la posible realización de una reunión en octubre, información que fue conocida por los representantes de la sociedad civil a través de la prensa, sin haber recibido notificación oficial alguna. Este hecho, según los dirigentes, vulnera el principio de participación efectiva que establece la Ley Marco de Cambio Climático (Ley N°21.455), además de afectar la credibilidad y transparencia del proceso. “Nos preocupa que se anuncien reuniones por los medios de comunicación mientras quienes ejercemos representación legítima no hemos sido convocados oficialmente”, señalaron.

En el comunicado, las organizaciones plantearon que podría existir en las autoridades regionales una percepción equivocada sobre el interés ciudadano en la agenda climática. Señalaron que es posible que el Gobierno Regional piense que la ciudadanía no está interesada en estos temas porque no hay manifestaciones masivas, pero que eso sería un grave error. Recalcaron que quienes viven en los territorios más vulnerables —comunidades indígenas, sindicatos, barrios periféricos y zonas de sacrificio— sí comprenden la magnitud de la crisis climática y canalizan sus inquietudes a través de sus representantes en el CORECC. “Hay una preocupación latente, legítima y creciente, pero se expresa a través de estas instancias formales. Creer que el silencio es desinterés sería desconocer la realidad social y política de Tarapacá”, subrayaron.

Los dirigentes advirtieron que la falta de comunicación directa y la ausencia de transparencia generan una falsa imagen de apatía ciudadana, cuando en realidad lo que existe es desconfianza hacia un proceso que no ha sido abierto ni inclusivo. Paula Castillo Yáñez, representante de las ONG’s en el CORECC, sostuvo que la exclusión de actores sociales y territoriales no solo afecta la confianza pública, sino que también pone en riesgo la efectividad de las políticas climáticas. “Si no existe diálogo genuino y reconocimiento a la diversidad de voces, los planes pueden verse bien en el papel, pero fracasan en su implementación porque no responden a las realidades de los territorios”, afirmó.

Por su parte, Luis Benavides Taucare, representante de los sindicatos en la instancia, destacó que los sectores laborales y productivos han sido marginados del proceso, lo que debilita la coordinación necesaria para enfrentar la crisis climática. “Sin la participación de quienes sostienen la economía regional, cualquier plan climático será incompleto y se percibirá como un simple trámite administrativo”, advirtió.

Los dirigentes denunciaron que la inactividad del CORECC durante más de seis meses ha dejado sin respuesta observaciones críticas de la sociedad civil, especialmente en temas vinculados a territorios vulnerables, zonas de sacrificio y financiamiento inicial para las medidas de mitigación y adaptación. En sus palabras, esta parálisis ha socavado la legitimidad institucional, debilitando la confianza en la gobernanza climática regional. Si bien valoraron la aprobación formal del PARCC, insistieron en que no basta con aprobar documentos, sino que se requiere un proceso activo y participativo, con resultados medibles y recursos claros.

Entre sus principales demandas, la sociedad civil pide la calendarización pública y oportuna de sesiones del CORECC, la notificación oficial y directa de todas las reuniones, transparencia activa en la información sobre decisiones y recursos, financiamiento suficiente para las medidas climáticas y participación vinculante, no meramente consultiva, de los actores sociales.

“Queremos que el CORECC sea un verdadero espacio de coordinación climática, no un mero trámite burocrático. El futuro de la región depende de las decisiones que se tomen hoy”, concluyeron.

El CORECC es la instancia oficial encargada de coordinar la acción climática en cada región de Chile. Está presidido por el Gobernador Regional e integrado por ministerios, municipios, universidades, sindicatos, ONG’s y representantes de la sociedad civil. Su misión es elaborar la planificación estratégica anual en materia climática, definir objetivos regionales y garantizar la implementación de medidas para enfrentar el cambio climático.

En el caso de Tarapacá, la aprobación del PARCC marcó un hito importante, pero los dirigentes advierten que sin gobernanza efectiva y participación real, este avance corre el riesgo de quedarse en el papel y no transformarse en acciones concretas que beneficien a la población y protejan el territorio.

 

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