Beneficios físicos y emocionales del ejercicio en Adultos Mayores.

Con la llegada de la primavera se aproximan días cálidos y más horas de luz natural, lo que nos invita a disfrutar del aire libre y a movernos más, convirtiéndose en una época indicada para comenzar a realizar actividad física.

En grupos etarios más avanzados, según la Encuesta Nacional de Hábitos y Actividad Física, el 52,7% de la población dice no realizar ejercicios debido a su edad. Y existe una necesidad de modificar este paradigma. Según indica la OMS, las personas mayores de 65 años deben acumular a lo largo de una semana un mínimo de 150 minutos de actividad física moderada.

Alex Salvo, kinesiólogo de las residencias para el adulto mayor Senior Suites, explica que la actividad física tiene múltiples beneficios a la salud como “en la prevención y en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y diversos tipos de cáncer”. A esto añade que “también mejora la fuerza muscular; la masa ósea; produce un efecto ansiolítico, antidepresivo y potenciador del sistema inmune; ayuda a mantener un peso adecuado; controla la presión arterial; entre otros”.

El kinesiólogo recomienda si es que las personas tienen alguna patología de base, realizar una evaluación médica previo a empezar con el trabajo físico. Con las precauciones ya tomadas, Alex Salvo nos entrega recomendaciones a la hora de realizar ejercicio:

Empezar gradualmente: Es necesario empezar con una dosis pequeña de actividad física, para que el cuerpo pueda acostumbrarse, para ir avanzando de manera progresiva a actividad de mayor duración, frecuencia e intensidad.

Realizar actividad a gusto: La actividad física en adultos mayores no tiene por qué ser un plan estricto de ejercicio. Actividades como caminar, andar en bicicleta, bailar, hacer yoga o realizar algún deporte de preferencia pueden ser suficientes. “En personas mayores, es también importante tener un compañero, lo que ayuda con la motivación y la interacción social”, explica Salvo. Esto puede ser acompañado de las herramientas de entrenamiento presente en plazas y parques. También se recomienda acercarse a los departamentos municipales de adultos mayores, para conocer los programas de actividades.

Evitar horarios de calor: Con el alza en las temperaturas, es importante tomar en consideración la hora de salir a ejercitarse. Entre 11.00 y 16.00 son las horas de calor más peligroso, por lo que se recomienda salir antes o después de dicho horario, para evitar los efectos más dañinos del sol.

Protector solar: Si bien las temperaturas en primavera son mayormente agradables, los índices de rayos UV aumentan, por lo que no debe olvidarse de utilizar protector solar. “Es importante elegir un buen horario para la actividad física, donde los rayos solares y el calor no sean excesivos”.

Hidratación: Es de vital importancia mantener una constante hidratación antes, durante y después de realizar ejercicio. Los adultos mayores especialmente, debido a que tienen un sentido disminuido de la sed, lo que puede llevar a un mayor riesgo de deshidratación. Salvo asegura también que es vital “realizar ejercicio con ropa cómoda y adecuada a las temperaturas”.

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